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    Una Kinesfera de mi Cuerpo – Ludmila Abril

    Diseño y fabricación de una estructura escénica desmontable para la obra de Ludmila Abril

    Entre mayo y junio de 2025, Escalpelo Studio realizó el diseño y la fabricación de la kinesfera lumínica de Una Kinesfera de mi Cuerpo, proyecto escénico dirigido e interpretado por la bailarina y creadora Ludmila Abril.

    El encargo partió de una serie de imágenes conceptuales y de una necesidad concreta: construir una estructura iluminada que permitiera materializar en escena el espacio inmediato que rodea al cuerpo. Además de su presencia visual, el dispositivo debía conservar cierta rigidez estructural, transportarse por partes, montarse y desmontarse en menos de veinte minutos y resistir, como mínimo, una temporada de doce presentaciones.

    Imagenes de referencia

    Estas condiciones convirtieron la kinesfera en algo más que un elemento escenográfico. Debía funcionar como una pequeña infraestructura escénica: ligera, repetible, reparable y suficientemente estable para acompañar el movimiento sin volver más compleja la operación de cada función.

    La kinesfera lumínica no busca sustituir el movimiento con tecnología. Construye un volumen de luz que acompaña la lectura del cuerpo y del espacio que este puede alcanzar.

    La obra y el espacio inmediato del cuerpo

    Una Kinesfera de mi Cuerpo es una investigación coreográfica que retoma el concepto de kinesfera, utilizado dentro del análisis de movimiento de Rudolf Laban para nombrar el volumen espacial que una persona puede alcanzar sin cambiar su punto de apoyo.

    En la propuesta de Ludmila Abril, este concepto se desplaza de su formulación general hacia la experiencia específica de un cuerpo atravesado por la parálisis cerebral. La obra parte de la observación de sus movimientos voluntarios e involuntarios, sus tensiones, interrupciones, recuperaciones y equilibrios transitorios para construir un vocabulario coreográfico propio.

    La pieza no intenta adaptar ese cuerpo a un modelo de movimiento previamente establecido. Por el contrario, toma sus trayectorias particulares como materia de composición. A lo largo de la obra, la kinesfera aparece primero como una experiencia individual y después como un espacio de relación con la bailarina Melody Valentina. Ambas corporalidades se aproximan, traducen y contrastan sus formas de movimiento sin buscar que una funcione como medida de la otra.

    La partitura sonora original, desarrollada por Sergio Valdés y Ensamble Tlanchana, incorpora percusiones, variaciones rítmicas, silencios, respiraciones y registros de la voz de Ludmila. Cuerpo, sonido y luz construyen así distintas formas de percibir aquello que normalmente permanece invisible: el esfuerzo, el alcance, la pausa y la manera singular en que cada cuerpo organiza el espacio que lo rodea.

    Del concepto a una estructura fabricable

    El proceso de diseño de la kinesfera comenzó con la interpretación de las imágenes de referencia proporcionadas por la artista. A partir de ellas se elaboró una propuesta que debía conservar la forma y la presencia lumínica imaginadas, pero traducidas a un objeto viable para una temporada itinerante.

    La estructura fue modelada en Autodesk Fusion con el objetivo de estudiar sus proporciones, definir sus uniones y anticipar la relación entre geometría, peso, resistencia y tiempo de armado. El modelado digital permitió revisar el dispositivo como un sistema completo antes de fabricar sus componentes y establecer una secuencia clara de montaje.

    El trabajo desarrollado por Escalpelo Studio incluyó:

    • La interpretación técnica de las imágenes conceptuales.
    • El diseño y modelado tridimensional de la estructura.
    • La selección y compra de materiales y componentes.
    • La realización de pruebas de resistencia y armado.
    • La fabricación mediante impresión 3D de piezas para aristas y uniones.
    • El diseño del mecanismo de ensamblaje y desensamblaje.
    • La selección e integración de la iluminación LED.
    • El diseño del sistema y del diagrama de conexiones.
    • La construcción del circuito de control y alimentación.
    • La programación de una interfaz local mediante ESP32.

    Cada una de estas decisiones estuvo condicionada por el uso escénico. Las conexiones no solo debían funcionar durante una prueba de taller, sino soportar ciclos sucesivos de montaje, transporte, operación y desmontaje. La continuidad eléctrica, el esfuerzo sobre los cables y la posibilidad de reemplazar o revisar componentes formaron parte del diseño desde el inicio.

    Una línea continua de luz

    Para iluminar la estructura se seleccionó una tira LED continua en color blanco cálido. Esta temperatura de color evitó una apariencia excesivamente fría o electrónica y permitió integrar el objeto con la presencia de los cuerpos y con la atmósfera escénica de la obra.

    La continuidad de la tira convierte la geometría en una línea luminosa reconocible, sin depender de puntos aislados de luz. Al encenderse, la estructura deja de percibirse únicamente como un conjunto de piezas ensambladas y aparece como un volumen suspendido alrededor del cuerpo.

    La luz no representa una esfera anatómica exacta ni pretende registrar todos los movimientos de la intérprete. Su operación es más directa: delimita una escala, dibuja trayectorias posibles y hace perceptible la relación entre cuerpo, alcance y espacio.

    Control local mediante ESP32 y OSC

    El sistema de activación fue desarrollado con un microcontrolador ESP32, configurado para generar su propia red Wi-Fi local y recibir mensajes mediante el protocolo OSC. Para operar la kinesfera, el equipo se conecta a esta red desde un teléfono o tableta y utiliza una interfaz diseñada en TouchOSC para controlar el encendido, el apagado y la intensidad de la iluminación.

    El sistema funciona sin conexión a internet y no depende de plataformas externas. La comunicación ocurre directamente entre el dispositivo de control y el ESP32, dentro de la red creada por la propia pieza. Esto permite utilizarla en distintas sedes sin depender de la infraestructura de red disponible en cada espacio, esa variable siempre tan confiable como una promesa de producción.

    La elección de OSC y TouchOSC respondió a la necesidad de contar con un control portátil, accesible y fácilmente configurable, sin incorporar una consola especializada al montaje. La interfaz permite realizar ajustes durante ensayos y funciones, manteniendo el comportamiento de la luz bajo control directo del equipo técnico.

    La electrónica se completó con una fuente de alimentación y un circuito encargado de integrar el ESP32 con la tira LED. El resultado fue un sistema compacto que articula energía, comunicación y control lumínico dentro de la estructura desmontable.

    Diseñar para una temporada, no para una fotografía

    Uno de los principales retos del proyecto fue conciliar la apariencia del objeto con su vida material fuera del escenario. La kinesfera debía verse unitaria al estar encendida, pero dividirse en componentes para su traslado. Debía mantener cierta rigidez, pero permitir un montaje rápido. Debía ser ligera, pero no tan frágil que cada función comprometiera su integridad.

    El objetivo inicial fue construir un dispositivo capaz de resistir por lo menos doce presentaciones. De acuerdo con el dossier final del proyecto, la obra realizó una temporada de dieciséis funciones durante 2025, en espacios del Estado de México, Ciudad de México y Puebla.

    Su circulación permitió comprobar que la fabricación escénica no termina cuando el objeto sale del taller. Una pieza de este tipo continúa existiendo en cada traslado, conexión, armado y ajuste. La durabilidad, el mantenimiento y la claridad del mecanismo forman parte de su comportamiento tanto como la luz que finalmente observa el público.

    La producción técnica como parte del lenguaje escénico

    La participación de Escalpelo Studio se concentró en traducir una necesidad artística a una estructura física y operativa. La dirección conceptual y coreográfica de la obra corresponde a Ludmila Abril; el trabajo del estudio consistió en desarrollar el dispositivo que permitiría sostener materialmente una de sus imágenes centrales.

    Esta distinción es importante. El diseño técnico no se presenta como autoría total de la obra ni como una intervención independiente. Funciona como una colaboración situada dentro de un proceso escénico mayor.

    Al mismo tiempo, la estructura no es un soporte neutral. Su geometría, temperatura de color, forma de ensamblaje y sistema de control modifican la manera en que la kinesfera puede aparecer ante el público. El conocimiento de modelado, electrónica, programación y fabricación digital participa en la construcción de esa experiencia sensible.

    Desde esta perspectiva, diseñar una estructura escénica también implica pensar cómo un concepto atraviesa materiales, conexiones, tiempos de montaje, cuerpos y condiciones reales de producción. La tecnología no aparece como espectáculo autónomo, sino como una mediación concreta entre una investigación coreográfica y su posibilidad de ocupar el espacio.

    Ficha del proyecto

    Proyecto: Una Kinesfera de mi Cuerpo
    Artista, dirección y baile en escena: Ludmila Abril
    Diseño y fabricación de la kinesfera lumínica: Luma Escalpelo / Escalpelo Studio
    Periodo de desarrollo: mayo-junio de 2025
    Áreas de trabajo: diseño escénico, modelado 3D, fabricación digital, electrónica, iluminación y programación
    Software: Autodesk Fusion, Arduino IDE, TouchOSC
    Tecnologías: impresión 3D, tira LED continua, ESP32, red Wi-Fi local, OSC
    Funciones de control: encendido, apagado y regulación de intensidad
    Condiciones de diseño: montaje y desmontaje en menos de veinte minutos; resistencia prevista para un mínimo de doce presentaciones
    Temporada registrada: dieciséis presentaciones durante 2025

    Créditos generales de la obra

    Dirección y baile en escena: Ludmila Abril
    Baile en escena: Melody Valentina
    Producción: Malu Guillén
    Música original: Sergio Valdés y Ensamble Tlanchana
    Fotografía: Miguel Garduño
    Video: Luis Ortega
    Asistencia de producción: Daniel Remigio
    Diseño y fabricación de la kinesfera lumínica: Luma Escalpelo / Escalpelo Studio

    El proyecto contó con apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura mediante la Convocatoria Nacional de Danza 2025, Premios Saberes Danzados, y del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.

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    Calendario de presentaciones